Una Madrugada de estas...
12, 03 de 2005-06-03 de 2005
Esta mañana me he encontrado con el siguiente post en Casimposible:
"UNA MADRUGADA DE ÉSTAS voy a ser feliz. Me encontraré “de casualidad” en una exposición de pintura con una muchacha morena. Unos días más tarde… Bueno, unas semanas más tarde, platicaré en la mesa de un café con ella, de todo y nada, hasta que tenga que irse. Una mañana de éstas me despertaré pensando que la extraño y la llamaré para salir. ¿Me dirá que sí? Después del cine y la primera (y la última) de mis bromas pesadas, iremos por un café o “algo más fuertecito”, la cosa es hablar y verla, seguir el movimiento de sus manos cuando dice “arquitectura”, “AutoCAD”, “Pablo Neruda”, “Mi hermano J.A.”… Me prestará un par de discos y cuando escuche las voces y las notas de los compositores del orbe, recostado en mi cama, pensaré seriamente en terminar con nuestra amistad: cuando me canse de ver cómo las parejas se besuquean la ceja en nuestras caras, cuando su carro se estacione frente a mi casa pequeña y a oscuras. Una madrugada de éstas me atreveré a besar a una muchacha morena. Habrá un abrazo fuerte que dirá muchas cosas: “Quédate conmigo un mes o dos y aun después”. O sea siempre."
Yo sólo quiero agregar algo: no seré exigente si es morena o no...
"UNA MADRUGADA DE ÉSTAS voy a ser feliz. Me encontraré “de casualidad” en una exposición de pintura con una muchacha morena. Unos días más tarde… Bueno, unas semanas más tarde, platicaré en la mesa de un café con ella, de todo y nada, hasta que tenga que irse. Una mañana de éstas me despertaré pensando que la extraño y la llamaré para salir. ¿Me dirá que sí? Después del cine y la primera (y la última) de mis bromas pesadas, iremos por un café o “algo más fuertecito”, la cosa es hablar y verla, seguir el movimiento de sus manos cuando dice “arquitectura”, “AutoCAD”, “Pablo Neruda”, “Mi hermano J.A.”… Me prestará un par de discos y cuando escuche las voces y las notas de los compositores del orbe, recostado en mi cama, pensaré seriamente en terminar con nuestra amistad: cuando me canse de ver cómo las parejas se besuquean la ceja en nuestras caras, cuando su carro se estacione frente a mi casa pequeña y a oscuras. Una madrugada de éstas me atreveré a besar a una muchacha morena. Habrá un abrazo fuerte que dirá muchas cosas: “Quédate conmigo un mes o dos y aun después”. O sea siempre."
Yo sólo quiero agregar algo: no seré exigente si es morena o no...





